Declaran inactivo al volcán de La Palma tras 3 meses de pesadilla

La pesadilla que comenzó en La Palma el pasado 19 de septiembre con la erupción del volcán en Cumbre Vieja ha llegado a su fin tras 98 días de incertidumbre en el mejor de los regalos de Navidad posibles para la Isla Bonita.

Tras diez días de inactividad, con todos los parámetros de vigilancia volcánica a cero y sin observables de ningún tipo, el proceso volcánico ha finalizado oficialmente en una erupción que se salda con 85 días de actividad. Así lo ha confirmado el director del Plan de Emergencias Volcánicas de Canarias (Pevolca), Julio Pérez, junto a los portavoces del comité científico y técnico, y con su comparecencia ha dado el pistoletazo de salida a la reconstrucción, con el día 1 de la nueva vida de La Palma.

El consejero de Emergencias del Gobierno de Canarias, Julio Pérez, ha hablado del «gran alivio» que supone esta noticia, «este insoportable goteo diario de la destrucción», con un impacto «impresionante». A partir de hoy «toca rehacer, mejorar, reponer y reconstruir», ha dicho.

En estos tres meses y siete días, 85 días y ocho horas de actividad, La Palma ha vivido los peores días de su historia, «la mayor catástrofe por duración, dimensión y destrucción de los últimos años». Bajo su perfil montañoso, ahora dormido, quedan 1.218 hectáreas cubiertas de lava, 1.676 edificaciones sepultadas con 1.345 casas, 370 hectáreas de cultivo, y 73,8 kilómetros de carreteras, con una factura económica que asciende a 906 millones de euros. Los terremotos han cesado, tras nada más y nada menos que 9.081 temblores que han sido el recordatorio del monstruo que vive bajo las entrañas de la isla.

Un perímetro de 68,8 kilómetros ha cambiado de verde a negro, estampa de una destrucción sin precedentes en el 10% de la isla, que ha obligado a más de 7.000 personas a abandonar su hogar. Hoy, 25 de diciembre de 2021, será la Navidad más recordada como el día en el que acabó el volcán y el día 1 de la reconstrucción de la isla, que ya prevé cómo renacer de sus miles de toneladas de cenizas y 159 millones de metros cúbicos de lava.

La emergencia, ha recordado, ha movido a miles de personas para garantizar la seguridad, el control y el estudio del proceso volcánico, y en la rueda de prensa se ha podido ver a María José Blanco, Carmen López, Stavros Meletlidis (IGN), Nemesio Pérez (Involcán), rostros conocidos de la emergencia, así como otros portavoces y responsables de Policía Nacional, UME, Guardia Civil, Protección Civil, entre otros.

«El fin del proceso eruptivo no es el fin de la emergencia, es imperativo mantener el mismo grado de precaución», ha señalado Pérez. «Tenemos alivio, pero los riesgos y los peligros siguen existiendo».

Por ABC.es