Antigua propiedad de Pablo Escobar en Miami Beach, vendida en 11 millones de dólares. ¿Quién la compró?

Una mansión frente al mar en Miami Beach, que en la década de 1980 fue de propiedad del narcotraficante Pablo Escobar, fue vendida recientemente por 11 millones de dólares.

Su anterior propietario era el fundador de la cadena de restaurantes Chicken Kitchen, Christian de Berdouare, y su esposa, la expresentadora de noticias locales Jennifer Valoppi, quienes desde 2015 la habían puesto en venta, inicialmente por 21 millones de dólares.

Finalmente, el desarrollador Jarrett Posner, fundador y presidente de BMC Investments, fue el comprador, con quien se negoció un precio final de 10,95 millones de dólares.

La exclusiva propiedad cuenta con un terreno de 30.000 pies cuadrados (más de 2.780 metros cuadrados) y está ubicada exactamente en el 5860 de North Bay Road.

Según el portal The Real Deal, el nuevo dueño planea construir una nueva mansión en el terreno, cuyo diseño estará en manos de la exclusiva firma Domo Architecture + Design.

El desarrollador Jarrett Posner es nieto del fallecido magnate inmobiliario Victor Posner y hermano del inversionista Sean Posner, fundador de Grafton Street Capital, un grupo de inversores principalmente en compañías de innovación tecnológica.

Cabe destacar que la casa que fue propiedad de Pablo Escobar había sido demolida en el año 2016 por sus anteriores dueños –De Berdouare y Valoppi– y planeaban edificar una nueva mansión, pero sus planes cambiaron y decidieron ponerla en venta.

Mirce Curkoski y Albert Justo, de One Sotheby’s International Realty, fueron quienes representaron a los vendedores, mientras que el que encontró al comprador fue Brett Harris, de Douglas Elliman.

El portal de transacciones destacó que Escobar pagó en 1980 unos 760.000 dólares por la casa, que posteriormente fue confiscada por el Gobierno.

Muy cerca de esa propiedad, a principios de esta semana, el magnate David Grutman compró la casa del cantante español Alejandro Sanz en 2050 North Bay Road, en donde planea construir una nueva mansión.

La esposa de Pablo Escobar, conocida como ‘la Tata’, detalló en su libro llamado “Mi vida y mi cárcel con Pablo Escobar”, que luego de la muerte de su pareja los enemigos de él la citaron para ajustar cuentas y tuvo que despojarse de varias propiedades, contando con las que estaban a nombre del narcotraficante.

Victoria Eugenia Henao dijo que el cobro que le hicieron los aproximadamente 40 narcotraficantes ascendía a 120 millones de dólares, que entregó con el fin de que no le hicieran daño tanto a ella como a sus hijos ni a la familia de Escobar. Según dijo, estos recursos fueron pedidos por los gastos en la guerra con el jefe del cartel de Medellín y por los daños y perjuicios que este les causó y que estaban relacionados con asesinatos, daños a sus propiedades, secuestros y otros hechos.

Según lo señalado por ‘la Tata’, los primeros en pedirle plata a la viuda fueron aquellos que trabajaban para el narco, como “Popeye”, “Giovanni”, “Mugre”, “Otto” y “Arete”.

En su libro cuenta que negoció con “los principales capos del narcotráfico en Colombia”, acción que fue liderada por los hermanos Miguel y Gilberto Rodríguez Orejuela, los jefes del cartel de Cali. Ese proceso duró al menos 8 meses, en 1994, y algunas de las entregas de los bienes de Escobar fueron realizadas a los narcotraficantes José “Chepe” Santacruz y Hélmer ‘Pacho’ Herrera, en sedes del club América de Cali.

Fuente/ Semana.com