Boussingault fue el primero en observar el “Farol de Maracaibo»

De acuerdo a una investigación que realicé sobre el “”, el primer científico europeo en observar el citado fenómeno meteorológico conocido entonces como “Farol de Maracaibo” (*) fue el científico francés Joseph-Dieudonné-Jean-Baptiste Boussingault

Boussingault observó el Farol de Maracaibo el 25 de abril de 1823, desde la hacienda “El Estanque” ubicada en la sierra andina merideña, de acuerdo a un diario escrito en sus memorias (Biblioteca Virtual Luis Ángel Arango, Memorias, Capítulo IV pág. 163), Jean Baptiste Joseph Dieudonné, 1802-1887:

25 de abril (1823). Desde “El Estanque” vimos durante la noche esas singulares luces que habíamos observado en Mérida y San Juan; son conocidas con el nombre de “farol de Maracaibo”; se divisan desde las costas del mar, como del interior y se asegura que son visibles a más de 40 leguas de distancia; parece ser que esas llamas, esas fosforescencias nacen en el río Catatumbo, cerca del río Zulia.”

Esos meteoros luminosos que siempre se divisan de noche desde las montañas de Mérida, tienen la apariencia de rayos de calor, rayos sin trueno, que muy frecuentemente se ve brillar en los valles de las regiones cálidas, desde las mesetas de las cordilleras. De resto, nadie ha encontrado alguna sustancia bituminosa, espontáneamente inflamable, o un gas fosforescente al que sea posible atribuir el fenómeno del “farol” de la laguna de Maracaibo.

Joseph-Dieudonné-Jean-Baptiste Boussingault

Las observaciones al “Farol de Maracaibo” fueron realizadas del 25 de abril al 5 de mayo de 1823, la cual tiene una gran importancia, por tratarse de la “Primera Observación Científica” realizada durante varios días desde diferentes sitios distantes del epicentro del mencionado fenómeno meteorológico.

En la referida observación pude constatar que Boussingault, identificó el Farol de Maracaibo como “la luz del Farol del rio Catatumbo” el 5 de mayo de 1823, 56 años antes de popularizarse como “Fuegos del Catatumbo” y posteriormente como “Relámpago del Catatumbo “: “5 de mayo de 1823- Nos quedamos allí (en San Antonio de Cúcuta) hasta el 5 de mayo y durante las tres noches que pasamos en esta ciudad volvimos a ver, hacia el norte, la luz del “farol” del río Catatumbo” (pag. 166).

En 1879 (56 años después de la identificación de Boussingault) el alemán Anton Goering (1.836-1.905) miembro de la Sociedad Zoológica de Londres, observó el fenómeno desde Punta Icotea, en Cabimas puerto ubicado en el noreste del Lago de Maracaibo y lo identificó como “los Fuegos del Catatumbo” (En el lago de Maracaibo. Bosquejo de A. Goering-Am See von Maracaibo, Skizze, von A. Goering- Publicado por Ernst Keil en 1.879).

A partir de la década de los 80 del siglo XIX al hacerse más frecuente la navegación por el Lago de Maracaibo, los marineros y pescadores le comenzaron a identificar como Relámpago del Catatumbo al ubicar su origen sobre la desembocadura del río Catatumbo.

Boussingault (Paris -1 de febrero de 1801 – 11 de mayo de 1887) fue un químico francés que hizo contribuciones relevantes a la ciencia agrícola, a la química del petróleo y a la metalurgia.

La vinculación de Boussingault con Venezuela se origina cuando el presidente de la Gran-Colombia, el Libertador Simón Bolívar quería establecer un Centro de Enseñanzas Superiores en Colombia.

La misión de contratar científicos para la mencionada causa es otorgada a Francisco Antonio Zea, ministro plenipotenciario de la Gran-Colombia en Francia, quien decide contratar un conocido grupo de científicos: Boussingault, Roulin, Bourdon, Gaud y Ustariz).

El grupo de científicos contratados por Zea estaban vinculados con Alexander von Humboldt , destacando su mentores Ustariz y Boussingault con quien mantuvo una activa correspondencia la cual se inició en 1822 y se mantuvo hasta 5 meses antes de la muerte de Humboldt (6 de mayo de 1859).

Jean-Baptiste Boussingault llegó a La Guaira en 1822, iniciando sus observaciones científicas que se prolongaron por un período de 10 años en Venezuela, Colombia y Ecuador. Con el ejército del Libertador Simón Bolívar alcanzó el grado de Coronel por su participación en diversas acciones de guerra.

Con relación a Humboldt considerado el descubridor científico de América y «Padre de la Geografía Moderna Universal» es quien da a conocer el Faro de Maracaibo al mundo científico del siglo XIX en su libro «Viaje a las Regiones Equinocciales del Nuevo Continente» (Reise in die aequinoctial-gegenden des neuencontinents in den …, Volumen 5, pág. 216 (ref. al Farol de Maracaibo) C Stuttgart und Tübingen ,1820)

En la referida publicación Humboldt describe el fenómeno y le adjudica al Sr. Palacio la información sobre una observación realizada durante dos años desde la ciudad de Mérida:
“¿Qué cosa es el fenómeno luminoso conocido con el nombre de farol de Maracaibo que todas las noches se ve del lado del mar como en lo interior del país, por ejemplo en Mérida, donde el señor de Palacio lo ha observado durante dos años?

La distancia de más de 40 leguas a que se distingue la luz ha hecho creer que podría ser el efecto de una tempestad o de explosiones eléctricas que tuviesen lugar diariamente en una garganta de montañas y aun se asegura que se oye el ruido del trueno cuando se aproxima uno al farol.

Otros pretenden vagamente que esto es un volcán de aire y que terrenos asfálticos parecidos a los de Mena, causan exhalaciones inflamables y tan constantes en su aparición. El sitio en que este fenómeno se presenta es un país montañoso e inhabitado en las orillas del río Catatumbo, cerca de su unión con el río Zulia. La posición del farol es tal que, situado casi en el meridiano de la boca de la laguna de Maracaibo, dirige a los navegantes como un fanal”.

Humboldt visitó a finales del siglo XVIII y principios del XIX la Región Oriental de Venezuela, la Región Central, Llanos Centrales, Guayana Venezolana, exploró el rio Orinoco y el Casiquiare, no viajó al occidente de Venezuela, por lo cual no observó el “Farol de Maracaibo”.

La zona del lago de Maracaibo en Venezuela, recuadro en negro, posee una de las áreas con más densidad de descargas eléctricas a nivel global

Pude constatar que la información sobre el “Farol de Maracaibo” publicada por Humboldt fue suministrada por un informante, al que identifica como el Sr. Palacio que observó el fenómeno durante dos años desde Mérida. (Volumen 5, pág. 216). Volumen 5, pág. 216 (ref. al Farol de Maracaibo)

El Sr. Palacios al que se refiere, es el prócer de la independencia Manuel Palacio Fajardo (1784-1819), lo cual se demuestra con las siguientes evidencias:

De acuerdo a la investigación de la Dra. Yajaira Freites titulada “La visita de Humboldt (1799-1800) a las provincias de Nueva Andalucía, Caracas y Guayana en Venezuela y sus informantes” publicada en Quipu, Revista Latinoamericana de Historia de las Ciencias, el prócer de la independencia, Manuel Palacio Fajardo era un informante de Humboldt, verificaba datos y se los enviaba a Europa.

En una publicación de Franco Urbani titulada “Manuel Palacio Fajardo (1784-1819) y su contribución a las Ciencias Naturales” (pag.192) una carta de Palacio Fajardo aseguraba tener correspondencia con Humboldt:

«El año pasado (1815) tuve el honor de transmitir al Barón de Humboldt en París, una muestra de Urao por medio del Coronel Durán quién la llevó a Europa. La muestra fue analizada por Gay-Lussac, quién la identificó como natrón, no diferenciable en ningún respecto con el encontrado en los lagos de Egipto y Fezzan«.

El “Faro de Maracaibo” durante más de 400 años fue un faro natural que orientó a los navegantes, la fascinación que causo a Boussingault tan extraordinario fenómeno meteorológico y la publicación de Humboldt que asombro al mundo científico del siglo XIX, hoy como “Relámpago del Catatumbo” sigue vigente con mayor notoriedad como “Capital Mundial de los Relámpagos”.

Erik Quiroga

Promotor de la creación del “Día Internacional de la Preservación de la Capa de Ozono”, aprobado por la Asamblea General de las Naciones Unidas (Resolución 49/114 del 23/01/95) promovido el 16 de septiembre.

Fuentes: Tiempo.com