Día Nacional del niño Indígena

La vida de los niños y niñas indígenas transcurre entre ríos, curiaras, árboles, bailes, faenas, cuentos y enseñanzas. Son fuertes, valientes, curiosos y tímidos de entrada, pero cariñosos y cómplices para siempre.

Desde el año 1981, se venía celebrando cada 18 de marzo, el Día del Niño Wayuu en las festividades de San José de Paraguaipoa, patrono espiritual de la Península de la Guajira venezolana, dónde asistían muchos niños, niñas y jóvenes indígenas que conmemoraban su día participando en diversas actividades culturales.

La celebración solo era en la Península de la Guajira venezolana sin embargo fue extendiéndose por todo el territorio del país hasta convertirse en un día nacional para incluir a los infantes de los grupos étnicos, siendo agregada la fecha al calendario del Ministerio del Poder Popular para la Educación y se le da el nombre de Día Nacional del Niño y Niña Indígena.

En Maracaibo, está la región con mayor número de indígenas de todo el país. La comunidad más grande es la Wayúu, que convive junto a los Añu o Paraujanos, a los Bari, a los Yukpa y a los Japreira.

La Constitución de la República Bolivariana de Venezuela dedica un artículo exclusivo a los derechos de los pueblos indígenas, reconociendo por primera vez en la historia el carácter multiétnico y pluricultural del país, y abriendo un espacio de participación política indígena a nivel nacional, estadal y municipal.

Cabe resaltar la importancia de la participación, el compartir y el encuentro de todos los niños y niñas de las comunidades indígenas de las diferentes parroquias Guajira, como Guarero, Moina, Paraguaipoa, entre otras.

Fuente: Prensa CAVIM