Especie invasora de camarón asecha aguas del Lago de Maracaibo

La presencia de camarones tigre (Penaeus monodon) en las aguas del Lago de Maracaibo pone en riesgo la población de cangrejo azul que habita en el estuario y que sirve de puntal a la actividad pesquera de la región.

Académicos venezolanos especialistas en biología advirtieron sobre la aparición de esta especie asiática invasora y carnívora en el Lago de Maracaibo, donde hasta octubre del 2020 solo se conocía un único registro (no recolectado) de este crustáceo.

Por ello, con el objetivo de confirmar los hallazgos sobre la presencia del camarón tigre, los investigadores realizaron un estudio en el que recolectaron, analizaron, identificaron, registraron y confirmaron la presencia de esta especie.

Ejemplares de Panaeus monodon se detectaron en las aguas de los cuatro ecosistemas interconectados que conforman el Sistema del Lago de Maracaibo: Golfo de Venezuela, Bahía El Tablazo, Estrecho de Maracaibo y el Lago de Maracaibo (Bolsa del Lago) o Coquivacoa.

Estas conclusiones surgen de una Nota Ecológica publicada el 18 de diciembre de 2020 en Ecotrópicos, una revista de la Sociedad Venezolana de Ecología. 

La investigación fue encabezada por Lisandro Morán, José E. Rincón, Luis Sibira, María Gabriela Ortega y Héctor Barrios-Garrido, de la Facultad Experimental de Ciencias de la Universidad del Zulia y del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC).

Los profesionales universitarios evaluaron los puertos pesqueros artesanales de las localidades de Castilletes, Porshoure, Kazuzain, Caño Sagua, Isla Zapara y Santa Rosa de Agua.

Allí obtuvieron los ejemplares o sus fotografías digitales, y entrevistaron a los pescadores participantes, recolectores o fotógrafos, quienes entregaron los ejemplares a los autores durante las visitas.

Los pescadores afirmaron que el camarón tigre se reconoce fácilmente por su gran tamaño y el patrón de coloración característico. Además, indicaron que los avistamientos son cada vez más frecuentes en Santa Rosa de Agua.

En las zonas aledañas, sugieren que hay lugares donde las densidades de Panaeus monodon son mayores que las de individuos de especies autóctonas del Lago de Maracaibo.

El camarón tigre, de ser considerado anteriormente como una especie exótica, ahora debe estudiarse como una especie de invertebrado invasora en el sistema, sugieren los especialistas.

Se une, entre otras especies de invertebrados, al molusco bivalvo (mejillón verde), el cual se estima fue introducido al Lago de Maracaibo a principio de 1990 y se ha esparcido rápidamente por todo el Caribe.

AMENAZA LATENTE

Diversos autores detallan los impactos que ocasionan las especies invasoras, especialmente en ecosistemas acuáticos. Hasta el 2014 no se había corroborado algún impacto ocasionado por Panaeus monodon dentro de las aguas del Atlántico y el Caribe.

Sin embargo, estudios recientes mencionan posibles transmisiones de enfermedades virales, por ejemplo, «mancha blanca» a especies nativas de camarón.

Otros alertan su alta preferencia alimenticia sobre poliquetos (un grupo de invertebrados abundante, diverso y extendido), así como sobre individuos juveniles de cangrejo azul (Callinectes sapidus).

Eso último, sugieren los autores, debe ser evaluado con cautela en los próximos años, especialmente dada la importancia socio-cultural y económica de la industria pesquera de cangrejo azul en toda la región occidental de Venezuela.

«Es muy grave que el camarón tigre acabe con las poblaciones de cangrejo azul. Comunidades enteras pueden ver aún más colapsadas sus economías ya que dependen de ellos. Se vendrían abajo muchas pesquerías», lamentó Héctor Barrios-Garrido, uno de los autores de la investigación.

Los requerimientos ambientales dentro del ámbito de distribución nativa del camarón tigre coinciden con las características del Sistema del Lago de Maracaibo. 

De acuerdo con observaciones preliminares, comparaciones ecosistémicas y el modelo predictivo para el Atlántico Occidental de otros investigadores, el Panaeus monodon madura y se reproduce solo en hábitats marinos tropicales.

Todo ello potencia su distribución y asentamientos en nuevas regiones dentro de la cuenca Caribeña y en el Océano Atlántico.

Al examinar las condiciones ambientales de las localidades donde fueron hallados los ejemplares objeto del estudio, se observa que poseen las condiciones idóneas para su establecimiento.

Esto podría indicar que lograron completar su ciclo de vida, estableciéndose así en las aguas del Sistema del Lago de Maracaibo y evidencia su potencial invasivo, puede leerse en la Nota Ecológica.

Investigaciones previas afirman que Panaeus monodon es una especie altamente competitiva sobre todo por espacio y alimento, lo que podría implicar una reducción paulatina de las poblaciones de crustáceos locales debido a que sus hábitos alimenticios son carnívoros.

También podría estar compitiendo y potencialmente desplazando, principalmente por alimento, a larvas e individuos juveniles de peces y otros invertebrados que representan un valioso recurso pesquero para comunidades humanas asentadas a las orillas del Sistema del Lago de Maracaibo.

Los investigadores zulianos recalcan que «urgen investigaciones detalladas sobre este proceso invasivo dentro del Sistema del Lago de Maracaibo, para así poder diseñar estrategias efectivas para el manejo de este recurso».

SE NECESITAN MÁS DATOS Y ACCIONES

Las especies exóticas constituyen una de las principales amenazas del ambiente. Este tipo de amenaza corresponde a la segunda mayor causa de extinción de especies nativas en ecosistemas acuáticos.

Estas especies también pudiesen generar problemas sanitarios (transmiten enfermedades) al facilitar el ingreso al ambiente natural de virus, bacterias, hongos y protozoarios, ocasionan contaminación genética, pérdida de biodiversidad y alteran las tramas tróficas en los ecosistemas que son ocupados.

Junto a los animales acuáticos exóticos, también pudiesen ingresar algas y parásitos metazoarios entre otros organismos patógenos, los cuales pueden causar graves problemas a las especies nativas.

Al colonizar una nueva localidad, los invasores biológicos en muchos casos llegan a un ambiente donde carecen de enemigos naturales con los que evolucionaron a la par por años siendo estos los reguladores y modeladores de la poblaciones naturales de estas especies.

No todas las especies exóticas se convierten en invasoras, ya que algunas especies autóctonas comienzan a consumirlas y de esta manera las regulan aunque no necesariamente las extinguen.

El camarón tigre, que también es conocido como langostino jumbo, langostino carnoso o langostino chino, es una especie nativa del Indopacífico y considerada la más importante en la acuicultura de muchos países.

En la literatura científica se encuentran casos de éxitos del Penaeus monodon como especie exótica establecida a partir de una previa introducción en Hawái, en diversas localidades a lo largo del Océano Atlántico, en Florida, Georgia, Carolina del Sur, en el Golfo de México, entre otros.

En Venezuela, el Ministerio de Agricultura y Cría autorizó en noviembre de 1984 la introducción de varias especies de camarones peneidos (una familia de crustáceos) con potencial para la explotación por medio de la acuicultura, en la que se incluyó al camarón tigre.

Pero hasta la fecha no existe registro de una liberación de Penaeus monodon de piscinas de producción en territorio venezolano.

El origen de ejemplares de Penaeus monodon en aguas territoriales venezolanas aún no está esclarecido. Plantean la hipótesis de que su presencia en el país se debe a una liberación accidental de individuos de granjas camaroneras de Brasil.

Estos, luego de la dispersión de sus larvas se establecieron en Guayana y de allí al Sur del Caribe, incluyendo las costas venezolanas entre 2001 y 2006.

Asimismo, existe otra posible ruta de dispersión donde se plantea la posible llegada al Mar Caribe desde Estados Unidos, pasando previamente por el Golfo de México.

En Venezuela, Penaeus monodon ha sido incluido en la lista de camarones dendrobraquiados de presencia confirmada y también existen registros en las costas del estado Anzoátegui, del delta del Río Orinoco y del golfo de Paria.

La Verdad