Fallece recluso del Internado Judicial de Carabobo por tuberculosis

Un joven de apenas 21 años, identificado como Jesús Daniel Rangel, falleció el jueves en el Internado Judicial de Carabobo por presunta tuberculosis, enfermedad que junto a la desnutrición, está diezmando a la población penal de Venezuela.
Familiares de Jesús Daniel informaron que el joven fue condenado en el 2018 a cuatro años de prisión por estar supuestamente implicado en el robo dentro de un local, donde tenía solo tres meses laborando como vigilante.
En ese momento solo tenía 17 años, pero consiguió ese trabajo para ayudar a su madre y hermana. Ya en poco tiempo estaría cumpliendo su pena.
Él, al igual que muchos otros presos, sufrió durante el 2020 las penurias debido a la suspensión de las visitas por la cuarentena decretada por la Covid-19. Ya no recibían la comida que todas las semanas les llevaban sus seres queridos, por lo que perdió mucho peso y su salud se deterioró.
A pesar de su juventud, en diciembre del pasado año sufrió su primera crisis por la tuberculosis. Desde niño sufrió de asma, pero la intervención de su madre, que se encargó de llevarle los medicamentos, hizo que se recuperara.
Lamentablemente las condiciones de reclusión y la falta de alimentos lo llevaron a la desnutrición, siendo presa fácil de la tuberculosis, que representa más de un 60% de los fallecimientos en las cárceles y centros de detención preventiva del país.
Jesús Daniel falleció el jueves en horas del mediodía. Sin embargo, sus familiares se enteraron de su muerte, no por las autoridades del Internado Judicial, sino gracias a una llamada que les hizo uno de sus compañeros de reclusión a las 4:00 de la tarde.
Mientras los familiares de este joven víctima de la desidia oficial estaban en sus trámites funerarios, otro penado de nombre Jerry Quintero, quien estaba recluido en la Mínima del Internado Judicial de Carabobo, también falleció por la misma causa en ese centro de reclusión.
Con información del Observatorio Venezolano de Prisiones