Más de 350 familias campesinas fueron desalojadas de El Trompillo

Más de 350 familias campesinas que habitaban en la antigua hacienda San Miguel La Trinidad El Trompillo, parroquia Rómulo
Betancourt, jurisdicción del municipio Alberto Adriani, fueron desalojadas en horas de la madrugada del pasado miércoles y destruidos sus cultivos, implementos de trabajo y demás pertenencias por un grupo de funcionarios del Faes, GNB, Policía del Estado, PNB y Policía Rural, por órdenes del comandante de la ZODI Mérida, Ferrer Sandrea, el alcalde Mezin Abou y el protector del estado Jehyson Guzmán.

La denuncia la formularon los afectados cuando tomaron las instalaciones de la alcaldía y la Avenida Bolívar adyacente al palacio municipal, para exigirle al
alcalde le sean devueltas sus tierras que fueron asignadas en rescate por el Inti.

Isabel Granados, coordinadora del Consejo Campesino que hace vida en el parcelamiento desde hace 8 años, denunció que fueron
maltratados, vejados y despojados de sus pertenencias por parte de
un grupo armado de 300 funcionarios del Faes, Polimérida, PNB, Policía Rural y la GNB encabezados por el comandante de la ZODI,
la juez agraria Katerine Beltrán y el alcalde

Aseveró que los funcionarios los agredieron, destruyeron sus ranchos, dañaron los cultivos que estaban cosechando y les llevaron sus herramientas de trabajo, sin importar que hubiera
niños, discapacitados y adultos mayores, aludiendo que los habitantes de este predio son miembros de grupos irregulares.

La dirigente campesino aseguró que no pertenecen ni Los Rastrojos ni a los paracos, son familias trabajadoras que han luchado para levantar sus cultivos.

Aseguró la vocera que presuntamente “el desalojo es porque el alcalde dijo que cien hectáreas de esa finca le pertenecen y el general Ferrer nos dijo que nos iban a reubicar en otra parte”, algo
que no aceptarán.

 

“No sabemos qué está pasando por lo que pedimos que el
presidente Nicolás Maduro interceda en esta injusticia, pues terratenientes quieren quitarles sus parcelas”, acotó.

Granados denunció que un GNB la golpeó en el ojo la mañana del pasado jueves “cuando protestaban a las afueras de la alcaldía exigiendo conversar con el mandatario municipal, alegando que no tienen derecho a opinar, por eso exigimos que se haga justicia”.

Luis González, uno de los campesinos afectados denunció también el maltrato que sufrió de parte de las autoridades, asegurando que
les tumbaron los ranchos en la madrugada del miércoles. Mencionó que “fue el propio alcalde el que picó la cerca dando la orden para que ingresaran las fuerzas policiales al parcelamiento”.

“Pedimos que el presidente Maduro nos ayude queremos la tierras para seguir cultivando y llevando alimentos para la venta”, acotó