Ministra española recibe carta con una navaja ensangrentada

La ministra de Industria, Comercio y Turismo de España, Reyes Maroto, recibió un sobre con una navaja con marcas rojas en su interior. La noticia se conoce tan solo cuatro días después de que trascendieran las amenazas de muerte recibidas por el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska; el líder de Unidas Podemos (UP) y exvicepresidente del Gobierno, Pablo Iglesias; y la directora general de la Guardia Civil, María Gámez.
La Policía Nacional está analizando si las marcas rojas son sangre o se trata de pintura. Hasta ahora se sabe que para eludir el control de seguridad, la navaja se encontraba entre dos discos compactos (CD). En el sobre, de tamaño folio y acolchado, también había recortes de varios periódicos, copias ampliadas de mensajes de WhatsApp y Twitter y un folio manuscrito, cuyo contenido aún no ha transcendido.
La ministra se ha pronunciado a través de las redes sociales: «Las amenazas y la violencia nunca acallarán la voz de la democracia. La libertad prevalecerá. Muchas gracias por todas las muestras de apoyo en un día que refuerza mi voluntad de trabajar por un futuro mejor».
Maroto fue propuesta, hace tan solo unos días, por el candidato socialista a la Comunidad de Madrid, Ángel Gabilondo, como vicepresidenta económica de su Gobierno si gana las elecciones.
Las autoridades han abierto una investigación sobre este nuevo envío remitido a la sede del Ministerio de Industria. Las otras tres misivas recibidas la semana pasada llegaron al Ministerio de Interior y a la sede de la Guardia Civil en Madrid y contenían balas de un arma utilizada por las Fuerzas Armadas españolas, que acompañaban a un texto que amenazaba de muerte a sus destinatarios.
Interior se encuentra reevaluando las medidas de protección contra los políticos amenazados y valorando el actual riesgo de amenaza.
La carta remitida a Grande-Marlaska decía: «Tienes diez días para dimitir. El tiempo de reírte de nosotros se terminó. Policía Nacional. Guardia Civil. El tiempo lo tienes en contra para los taponazos [disparos en argot policial]».
Por su parte, la misiva enviada a Iglesias recogía: «Pablo Iglesias Turrión. Has dejado morir a nuestros padres y abuelos. Tu mujer, tus padres y tú estáis sentenciados a la pena capital. Tu tiempo se agota