Oxford logra la primera vacuna contra la malaria

R21 / Matrix-M es la primera vacuna frente a la malaria que ha demostrado tener una eficacia superior al 75%, porcentaje que demanda la Organización Mundial de la Salud (OMS) para que una vacuna pueda implementarse.
Investigadores de la Universidad de Oxford, de la Unidad de Investigación Clínica de Nanoro (CRUN) / Institut de Recherche en Sciences de la Santé (Burkina Faso), presentan los datos de un estudio de fase IIb en el que el nuevo compuesto demostró una eficacia del 77% durante 12 meses de seguimiento. [Los ensayos en fase IIb determinan la dosis óptima a la que el fármaco/vacuna muestra actividad biológica con efectos secundarios mínimos; también se llaman estudios de búsqueda de dosis definitiva].
Los resultados, publicados en The Lancet, muestran que esta vacuna es la primera en cumplir con el objetivo de la Hoja de Ruta de Tecnología de Vacunas contra la Malaria de la Organización Mundial de la Salud de una vacuna de al menos un 75% de eficacia.
La OMS estima que la malaria causa más de 400.000 muertes cada año en todo el mundo y el progreso en la reducción de la mortalidad por malaria se ha estancado en los últimos años. La mayoría de las muertes ocurren entre niños en África, donde se encuentran tasas de transmisión muy altas en muchos países. En 2019 se notificaron 229 millones de casos de paludismo.
Más de 100 candidatas a vacunas contra la malaria han entrado en ensayos clínicos en las últimas décadas, pero ninguna ha demostrado la eficacia superior al 75%.
El estudio reclutó a 450 participantes, de entre 5 y 17 meses de edad, que se dividieron en tres grupos: dos grupos recibieron R21 / Matrix-M (con una dosis baja o alta del adyuvante Matrix-M) y el tercero, una vacuna contra la rabia como grupo de control.
En los dos primeros la vacuna demostró ser eficaz: 77% en el grupo de dosis más alta y 71% en el de dosis más baja.
Los investigadores, en colaboración con Serum Institute of India Private Ltd. y Novavax Inc., han comenzado a reclutar voluntarios para un ensayo de fase III para evaluar la seguridad y eficacia a gran escala en 4.800 niños, de entre 5 y 36 meses de edad, en cuatro países africanos.
«Estos son resultados muy emocionantes que muestran niveles de eficacia sin precedentes de una vacuna que ha sido bien tolerada en nuestro programa de ensayos. Esperamos con interés el próximo ensayo de fase III para demostrar datos de seguridad y eficacia a gran escala para una vacuna que es muy necesaria en esta región», apunta Halidou Tinto, profesor de paratisología, director regional del Instituto de Investigación en Ciencias de la Salud en Nanoro e investigador principal del ensayo.
«Con el compromiso de nuestro socio comercial, el Instituto de Suero de la India, de fabricar al menos 200 millones de dosis anuales en los próximos años, la vacuna tiene el potencial de tener un gran impacto en la salud pública si se logra la licencia», apunta.