Personajes que dejaron huellas; Cayetano Mata

Cuando apenas despuntaba el siglo XX, el 07 de agosto de 1901, emergía a la vida en el caserío “Los Millanes” del Estado Nueva Esparta, CAYETANO MATA. Fue pescador de perlas en el Guamache y cuando mermaron los ostrales se embarcó en una balandra y navegó hasta el bajo Orinoco.

Recogió cacao y café y como peón de una hacienda en esa región se enganchó como marino de una nave de velas dedicada al trueque con los granos cosechados. Desde el puerto de Mamo en el litoral Guaireño se vino al Zulia contagiado por la fiebre del oro negro que se extendió por todo el país como resultado de los grandes hallazgos en Mene Grande, Cabimas y Lagunillas.

En el año 1934 arribo a Cabimas, donde fue empleado por la trasnacional Lago Petroleum Company. En 1937, el entonces Presidente del Estado Zulia, Doctor José Encarnación Serrano, decretó la discutida “DEPORTACIÔN DE LOS MARGARITEÑOS”.

Ante tal situación, Cayetano puso en juego todo su ingenio, desechó el sombrero de cogollo, escondió el “Mapire”, guardó su marusa de lona y sin pensarlo dos veces usurpó por varias semanas el gentilicio coriano. Así eludió aquel tan infame decreto, mezclado entre falconianos, muchos de los cuales en busca de un mejor porvenir se habían venido caminando durante muchas horas desde la cálida tierra sembrada de cardones hasta esta región vecina.

Tiempo después sería transferido a Lagunillas donde se rindió al encanto de una atractiva joven larense de nombre Delia Arroyo, juntos se enfrentaron en Campo Rojo a los atropellos y abusos desmedidos de cuerpos armados a raíz de la huelga petrolera de mayo de 1950. Con Delia y sus hijos Ricardo, Leonor, Rosa, Nelson, Oswaldo, Orlando, Freddy, Asdrúbal, Alexis y Rubén, se enconchó en la Granja Buena Fe, la cual compró a Julio Velásquez en 1951.

Cayetano cultivò muchas amistades. “La Granja Buena Fe”, como él había proyectado fue centro de convergencia de gremios, personas, clubes, instituciones, liceos, escuelas, sindicatos y de otros grupos que promocionaban encuentros, recreación y beneficios. Fue sede provisional del Centro Cultural Bolívar, de la Sociedad Pro La Guardia, del clan Petrolandia, Club de Leones, entre otros, y era frecuentado por infinidades de personas quienes conocieron la hospitalidad y las bondades personales de Cayetano Mata, un hombre que se convirtió junto a la Granja Buena Fe en icono de nuestro Municipio.

Por: Francisco Chávez
Cronista del Municipio Lagunillas