¿Por qué la Capital del Municipio Lagunillas debe llamarse Rafael Urdaneta? Politólogo Francisco Chávez (Cronista del Municipio Lagunillas)

Nota de Prensa

Durante los últimos meses en el municipio Lagunillas, se ha propiciado un fuerte debate entre las fuerzas liberadoras de la conciencia y el sistema de dominación heredado del colonialismo; producto de la iniciativa de la Alcaldía, Cámara Municipal y el Consejo Legislativo del Estado Zulia en refundar nuestra Ciudad Capital con el nombre de ciudad Urdaneta lo cual no debe considerarse ni como capricho ni como un simple acto burocrático sino como un acto reinvindicador del hombre que más fielmente acompañó al Libertador en toda su gesta.

No es, como pretenden señalar quienes adversan esta iniciativa, un escueto cambio de nombre, es el inicio del rescate pleno de la identidad del lagunillense, es el proceso de descolonización, es el reconocimiento de la figura de Urdaneta en la historiografía nacional y latinoamericana, es honrar al más leal bolivariano.

Podríamos decir que, en pleno siglo XXI, en Lagunillas aún se libra una batalla entre patriotas y realistas.
Haciendo un poco de historia
Los orígenes de Lagunillas se remontan a tiempos inmemoriales, mucho antes de la llegada de los primeros conquistadores, donde a orillas del Lago existió el pueblo Paraute. Las Noticias Historiales de Venezuela del cronista fray Pedro Simón, las relaciones del obispo Mariano Martí, y las investigaciones del Hermano Nectario María, son testimonios de su presencia ancestral en el estuario marabino.

Los hermanos Paraute opusieron resistencia a la invasión europea, los caciques Tomaenguola, Camiseto y Mataguelo son símbolo de esa épica borrada.

Aun tras sufrir un agresivo genocidio de tres siglos, la población palafitica permaneció aferrada a sus aguas ancestrales, pero para 1937, la actitud entreguista de Eleazar López Contreras frente a las transnacionales petroleras lo lleva a dictar un decreto para fundar una nueva Ciudad como medida, para desalojar aquel poblado, del lugar donde había permanecido durante tiempo incalculable.

De allí que, desde el mismo momento de la fundación de nuestra Ciudad Capital, la dictadura petrolera de Eleazar López Contreras en un profundo desconocimiento sobre los orígenes del pueblo que pretendía desplazar decidió homenajear al primer invasor europeo que intentó apoderarse del lago Maracaibo, sin tomar en consideración la historia y valoración de aquel ancestral pueblo palafitico cuyo nombre original era Paraute y que los españoles bautizaron Lagunillas por el carácter anegadizo de su entorno orillero.

A pesar de ello, los lugareños se resistían abandonar el pueblo de agua, lo cual con llevo a la petrolera Gulf, el 13 de noviembre de 1939, a provocar un voraz incendio que cobro la vida de centenares de personas. De esta manera nuestro Lago fue entregado al capitalismo trasnacional y nació una ciudad de espalda a su pasado.

Urdaneta digno ejemplo para las nuevas generaciones
En algunos casos, algunas figuras históricas tienden a mantenerse en la memoria como simples nombres desconociendo los ciudadanos cual ha sido la labor desarrollada por estos hombres y mujeres en favor de nuestra consolidación como nación, pero para nuestro pueblo, Urdaneta no es sólo el patronímico de un prócer, es símbolo de la zulianidad, es un sentimiento histórico que arranca desde aquellos bravíos hombres que se enfrentaron con valentía sin par a los invasores españoles que nos colonizaron por más de trescientos años.

Urdaneta es muestra de lealtad absoluta a nuestro Libertador Simón Bolívar, un hombre de principios y de firmes resoluciones, que demostró como ningún otro un desprendimiento hacia lo material. Un patriota de moral y ética inquebrantable. Fue el General que, con excepción de Bolívar, recorrió más el territorio nacional con las armas de la República.

Urdaneta simboliza el ejemplo que debe guiar las acciones de las nuevas generaciones bolivarianas frente a las pretensiones imperialistas contra el suelo patrio.
Lo que está planteado, con este cambio, es una nueva fase política y social, es un acto de justicia histórica con aquel heroico y valiente hombre que lucho por hacernos libres, soberanos e independientes y es uno de nuestros más insignes libertadores. De igual manera, es una forma de reivindicar al pueblo Paraute víctima de los genocidas que les arrebataron su lago ancestral para saciar su sed de petróleo y quisieron renegarlos al olvido de toda una nación.