Qué síntomas produce la clamidia y cómo prevenir esta enfermedad de transmisión sexual

Entre las enfermedades de transmisión sexual (ETS) que se conocen actualmente, la clamidia es una de las más comunes y cuyo contagio es de los más difíciles de evitar, ya que una persona con clamidia puede no desarrollar síntomas de la enfermedad.

No todas las personas corren con esta misma “suerte”, razón por la que conocer qué síntomas produce la clamidia y cómo las personas pueden prevenirla es información crucial para la población sexualmente activa. Con información de Mayo Clinic, abordaremos ambos aspectos.

Enfermedad sexual

Síntomas de la clamidia

Las infecciones por la bacteria Chlamydia Trachomatis provocan pocos síntomas en su etapa temprana, a veces no generando ninguno. Incluso, cuando los síntomas o signos se desarrollan, estos tienden a ser leves, lo que facilita que sean pasados por alto.

Entre los signos y síntomas provocados por la clamidia encontramos los siguientes:

  • Micción dolorosa.
  • Flujo vaginal en las mujeres.
  • Secreción del pene en los hombres.
  • Dolor durante las relaciones sexuales en las mujeres.
  • Sangrado entre periodos menstruales y después del sexo en las mujeres.
  • Dolor testicular en los hombres.

La Chlamydia Trachomatis también es capaz de infectar el recto. Puede aparecer sin síntomas, o con signos como dolor, secreción o sangrado rectal. La clamidia también provoca conjuntivitis si los ojos entran en contacto con líquidos corporales infectados.

Prevención

Evitar relaciones sexuales sin protección es la manera más segura de protegerse ante una infección por clamidia porque esta es la forma más común de transmisión de la bacteria. Sin embargo, hay otros modos de evitar la bacteria, como los que presentaremos a continuación.

Usa preservativos

Preservativos

Tanto los condones masculinos como los femeninos son útiles para prevenir la clamidia por contacto sexual. Sin embargo, vale señalar que ellos solamente reducen la probabilidad de contraer la infección, pero no la eliminan por completo.

Limita la cantidad de parejas sexuales

Tener múltiples parejas sexuales incrementa notablemente el riesgo de contraer clamidia, así como otras enfermedades de transmisión sexual. Por ende, tener un número reducido de parejas sexuales es una manera de protegernos y de proteger a los otros de las ETS.

Hazte exámenes periódicos

Consulta con tu médico la frecuencia con la que deberías examinarte para detectar clamidia y otras ETS. Esto es especialmente necesario si eres sexualmente activo con varias personas a la vez.

Evita las duchas vaginales

Las duchas vaginales disminuyen las bacterias que son beneficiosas y útiles para la salud vaginal, lo cual crea un ambiente propicio para el desarrollo de otras bacterias como la clamidia.

Una práctica responsable de la sexualidad permitirá que tanto hombres como mujeres puedan disfrutar sin tener que preocuparse por la clamidia u otra ETS que pueda atentar no solamente contra las prácticas sexuales, sino contra la calidad de vida en general.