De periodista a asesora inmobiliaria: Michelle Lozano convirtió un cambio de rumbo en una historia de resiliencia
Para Michelle Lozano, ese momento llegó en 2018. A los 41 años decidió apartarse del ejercicio periodístico y comenzar una nueva etapa en el mundo inmobiliario.
La decisión no fue sencilla. Michelle es comunicadora social, mención Desarrollo Comunal, y durante años estuvo vinculada al periodismo institucional, las relaciones públicas y la radio, donde también desarrolló su faceta como locutora.
Dejar el periodismo significaba alejarse de una profesión que todavía amaba.
“Es como divorciarse estando enamorada, porque adoro mi carrera… aunque estemos separadas”, recuerda entre risas.
Pero detrás de aquella decisión había una motivación mayor. Como madre divorciada, Michelle quería ofrecerle un mejor futuro a su hija y, al mismo tiempo, devolverles a sus padres parte de todo lo que habían hecho por ella.


Fue así como comenzó a mirar hacia las ventas y encontró en el sector inmobiliario una nueva oportunidad para crecer profesionalmente.
Cambiar de profesión sin borrar la experiencia
La transición implicó aprender nuevamente.
Michelle se preparó en ventas, neuroventas y atención al público, conocimientos que comenzó a integrar con las herramientas que ya había adquirido durante su trayectoria como comunicadora.
Con el tiempo comprendió que no estaba empezando desde cero.
Su capacidad para comunicarse, relacionarse con las personas, escuchar y transmitir mensajes seguía siendo parte de su identidad profesional. Lo que había cambiado era el escenario donde podía utilizar esas capacidades.
El periodismo había dejado de ser su ejercicio profesional, pero no había dejado de formar parte de lo que ella era.
Una transformación construida con perseverancia
Michelle no se fue del país ni dejó de prepararse. Eligió adaptarse a las nuevas circunstancias y construir una nueva etapa a partir de su experiencia.
Hoy, a sus 49 años, mira aquella decisión desde una perspectiva diferente.
Su historia habla de resiliencia, aprendizaje y transformación profesional, pero también de una idea que puede resultar cercana a quienes alguna vez han tenido que cambiar de rumbo: reinventarse no significa borrar el pasado.
Significa reconocer el valor de lo aprendido y encontrar nuevas formas de ponerlo al servicio del presente.
Para Michelle, además, la perseverancia ha sido fundamental.
Está convencida de que las oportunidades existen, aunque muchas veces no aparezcan exactamente en el lugar donde las estamos buscando.
Y mantiene intacta su confianza en Venezuela, en sus posibilidades y en Dios.
Porque cuando no sabe exactamente qué camino tomar, asegura que caminar de la mano de Dios hace que el camino sea mucho más seguro.
Una nueva etapa, la misma esencia
La historia de Michelle no es solamente la de una periodista que cambió de profesión.
Es la historia de una profesional que transformó una ruptura con su antiguo camino en una oportunidad para seguir creciendo.
A los 41 años tomó una decisión que modificó su trayectoria. A los 49, su experiencia demuestra que una carrera profesional no necesariamente es una línea recta.
A veces hay que cambiar de dirección.
Y eso no significa comenzar de nuevo. Significa avanzar con todo lo que ya aprendiste.
Por Massiel Viloria García | Sur es noticia
