¡Hay que renovar los liderazgos! por Roberto Quintero.

Creo firmemente en la renovación y la generación de relevo en todos los sentidos de la vida, pero muy especialmente en los liderazgos.
Antes de seguir, dejo claro que respeto y valoro mucho la experiencia, además de que entiendo la grandísima responsabilidad que tienen los mayores en la formación de nuevos líderes.


En política y puestos de servicio la constante renovación debería ser la norma. 
De hecho, una de las características más importantes de la democracia es la alternancia de poder. 
Bien lo dijo Bolívar: «porque nada es tan peligroso como dejar permanecer largo tiempo en un mismo ciudadano el poder. El pueblo se acostumbra a obedecerle y él se acostumbra a mandarlo; de donde se originan la usurpación y la tiranía»
Esto lo digo porque cada vez que emprendemos nuevos proyectos o gestiones, el ánimo de los involucrados casi siempre es alto, la voluntad imperiosa y la energía es envidiable.


Con estos elementos el trabajo fluye de forma espléndida y los resultados, para beneficio de todos, son de gran provecho.
Un ejemplo cercano es lo que está haciendo la Alcaldía de Tulio Febres Cordero, cuyas autoridades fueron renovadas y en pocos días han hecho lo que otros, tras muchos años enquistados en el poder, no quisieron hacer.
Es un tema de tener voluntad.
Creamos entonces en que los cambios sí pueden servir para mejorar, creamos en caras diferentes y frescas, ayudemos a construir a más y mejores líderes, con profunda vocación de servicio.
Tener una mejor sociedad es posible y se logra con la ayuda de Dios, la educación y la formación ciudadana.
La seguimos.
¡Artículo de Opinión! Roberto Quintero, periodista.