Joven transforma el líquido venenoso de la yuca en biocombustible

José Gregorio Jiménez es un venezolano originario de Carabobo que transformó el líquido que surgía del prensado de la yuca en biocombustible.  
Su propuesta de generar combustible no fósil con el desperdicio de la yuca le ha otorgado varios reconocimientos. A pesar de que su aplicación, con costos que pudieran ser 70 % más bajos que los de la producción de gasolina, no se ha hecho extensiva en todo el país. 

Sin embargo, Jiménez aclara que no es químico y que le tocó aprender lo necesario para poder llevar adelante su proyecto. Como tantos otros inventos de la historia, el descubrimiento del ‘Yaretanol’ fue accidental; que vendría siendo la mezcla entre el tubérculo y el etanol. 

También recuerda que durante una visita a la zona del Campo de Carabobo, llegó junto a un amigo al sector El Rincón, donde se hace casabe desde hace más de cien años. En ese lugar pudo ver el proceso completo de cómo se producía artesanalmente el yare, un derivante de la yuca, quien al escuchar sobre esto, pidió una muestra, y desde entonces inició su investigación que lleva aproximadamente 14 años.  
La yuca, también llamada mandioca, es un tubérculo originario del área tropical de América debido a que se cultiva en condiciones de calor y humedad principalmente; aunque también se adapta muy bien a climas adversos y resulta un cultivo de bajo costo económico pues hasta puede rendir muy bien con poca agua. 
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